Para los padres, la motivación más grande es que sus hijos se desarrollen y tengan la mayor cantidad de oportunidades posibles. Por eso, cada vez más familias se preguntan cuándo conviene empezar con un segundo idioma. Aprender inglés desde niños tiene varias ventajas, siempre que se haga de forma natural, lúdica y acorde a su edad.
Por qué aprender inglés desde niños
Muchas familias son conscientes de la importancia de aprender un idioma adicional como el inglés, pero a veces ponen el énfasis demasiado tarde, cuando el niño ya está en secundaria o en la universidad. En los primeros años, los niños están muy abiertos a los sonidos y a las palabras nuevas, y existen métodos adaptados a su edad a través de juegos, películas, canciones y actividades creativas que facilitan el aprendizaje.
Comunicación y acceso a otras culturas
Aprender otro idioma amplía la posibilidad de conectarse con otras personas y comprenderlas mejor. Les permite acceder a cuentos, canciones, películas y amigos de otros lugares, y despierta la curiosidad por otras culturas. Con el tiempo, también abre más oportunidades de estudio y de relación con el mundo.
Qué puede aportar el aprendizaje de otro idioma
Algunos beneficios de aprender inglés desde niños son:
- Mayor facilidad para aprender: en los primeros años, los niños absorben mucho de lo que pasa a su alrededor y pueden adquirir los sonidos del idioma de forma más natural.
- Menos vergüenza al hablar: los niños suelen tener menos miedo de equivocarse. Imitan a los adultos y se lanzan a hablar y practicar.
- Práctica de habilidades como la memoria y la atención: algunas investigaciones, como un estudio de las universidades de York (Canadá) y Granada, encontraron que niños bilingües de entre cinco y siete años obtuvieron mejores resultados en tareas de memoria. Sin embargo, los resultados no son iguales en todos los estudios, por lo que conviene no exagerar estos beneficios.
Práctica, interés y exposición adecuada
Más allá de la edad, lo que más influye en el aprendizaje de un idioma es la práctica constante, el interés del niño y una exposición adecuada: escuchar, leer y usar el idioma en situaciones reales y agradables.
Cómo incorporar el inglés de forma lúdica
Aprender inglés puede ser un juego. Estas son algunas ideas para el día a día.
Cuentos, canciones y juegos
- Ver películas en inglés: ayuda a afinar el oído y, además, es un momento para compartir en familia.
- Usar YouTube: su gran variedad de contenidos permite que cada niño vea lo que le gusta, lo que favorece un aprendizaje más natural del idioma.
- Descargar aplicaciones lúdicas para aprender inglés: hay muchas adaptadas al nivel de cada niño, como Duolingo, ABC English o Inglés para niños. Son una excusa perfecta para jugar y aprender al mismo tiempo.
Conversaciones y materiales apropiados para la edad
- Leer en inglés: leer libros en inglés es una de las formas más fáciles y eficaces de asimilar la gramática y el vocabulario.
- Configurar los aparatos en inglés: poner el celular, la tablet o la computadora en inglés es un gesto simple que acostumbra a los niños a leer y seguir instrucciones básicas en este idioma.
Cómo ayudar desde casa sin exigir perfección
No hace falta que los padres hablen inglés perfecto para acompañar a sus hijos. Lo importante es que el idioma esté presente de forma agradable y sin presión.
Rutinas cortas y participación familiar
Pequeños momentos frecuentes funcionan mejor que sesiones largas: una canción en el auto, un cuento antes de dormir o una película el fin de semana. Celebrar sus intentos, aunque cometan errores, los anima a seguir hablando. Y si usan pantallas, que sea con la supervisión de un adulto y con tiempos definidos.
Mitos sobre el bilingüismo que conviene revisar
Alrededor del bilingüismo circulan muchas ideas. Algunos estudios han encontrado diferencias en cómo el cerebro de los bebés bilingües responde a los sonidos del lenguaje; por ejemplo, una investigación de la Universidad de Washington con bebés de once meses. Pero eso no significa que los niños bilingües tengan «mentes privilegiadas» ni capacidades garantizadas.
Bilingüismo y diversidad de trayectorias de aprendizaje
Cada niño aprende un idioma a su ritmo. Algunos empiezan a hablar más tarde, otros mezclan palabras de ambos idiomas durante un tiempo, y eso es parte normal del proceso. Lo que más ayuda es el acompañamiento, la paciencia y que el idioma se viva como algo positivo.
En el Colegio Brüning acompañamos a cada niño en su aprendizaje respetando su ritmo. Conoce más en nuestra Propuesta Educativa.
✍: Patricia Ruiz – Profesora de inglés