Últimamente se habla mucho de las habilidades blandas, pero ¿qué son y por qué son importantes desde la infancia? Las habilidades blandas en niños son las que les permiten relacionarse, comunicarse y trabajar con otros de manera efectiva, y se pueden desarrollar desde muy pequeños.

¿Qué son las habilidades blandas?

Las habilidades blandas son aquellos atributos o características de una persona que le permiten interactuar con otras de manera efectiva. No son un solo ingrediente, sino una combinación de habilidades sociales, de comunicación, de forma de ser y de acercamiento a los demás.

Comunicación, colaboración y empatía

Las habilidades blandas están relacionadas con la inteligencia emocional: la forma en que nos comunicamos y nos relacionamos depende, sobre todo, de nuestra capacidad de conocer y manejar las emociones, las nuestras y las de los demás. Por eso también se las llama «competencias interpersonales».

Habilidades útiles para aprender y convivir

Estas son algunas de las habilidades blandas más importantes y cómo se ven en la vida escolar:

Escucha y expresión de ideas

La escucha activa es clave para una comunicación eficaz: consiste en poner toda la atención en lo que el otro dice. La empatía, por su parte, es ponerse en el lugar de la otra persona y entender lo que siente o piensa. La comunicación es la capacidad de transmitir e intercambiar ideas con otros, algo que los niños practican cada vez que explican, preguntan o comparten en clase.

Resolución de problemas en equipo

Resolver problemas consiste en buscar soluciones para avanzar y alcanzar los objetivos. Cuando los niños lo hacen en grupo, además aprenden a escuchar distintas ideas, ponerse de acuerdo y repartir tareas.

Cómo se desarrollan durante la infancia

Las habilidades blandas no son rasgos fijos con los que se nace: se pueden desarrollar con práctica y con la voluntad de prestar atención a la forma en que nos relacionamos con los demás.

Modelos adultos y oportunidades de participación

Los niños aprenden mucho observando a los adultos: cómo escuchamos, cómo resolvemos los conflictos y cómo nos comunicamos. También necesitan oportunidades para practicar, como opinar, tomar decisiones y asumir responsabilidades. En el Colegio Brüning trabajamos estas habilidades desde Kinder, basándonos en «Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva», de Stephen Covey:

  1. Ser proactivo.
  2. Comenzar con un fin en mente.
  3. Poner primero lo primero.
  4. Pensar ganar-ganar.
  5. Buscar primero entender, luego ser entendido.
  6. Sinergizar.
  7. Afilar la sierra.

Actividades para trabajarlas en el aula

Este enfoque incluye el pensamiento crítico, la fijación de objetivos, escuchar y entender, el aprendizaje autodirigido, la toma de decisiones y la capacidad de trabajar en equipo.

Proyectos cooperativos y diálogo

Los proyectos en grupo, los debates y las asambleas de aula son espacios ideales para practicar la escucha, la expresión de ideas y la resolución de problemas. Te contamos más en nuestro artículo sobre aprendizaje basado en proyectos.

Roles y acuerdos de grupo

Asignar roles rotativos en el grupo (quien coordina, quien registra, quien expone) y construir juntos los acuerdos de convivencia ayuda a que cada niño practique distintas habilidades y aprenda a respetar a los demás.

Cómo acompañarlas desde casa

La familia también es un espacio clave para desarrollar habilidades blandas.

Responsabilidades y conversaciones cotidianas

Darles pequeñas responsabilidades en casa, conversar en la mesa sobre cómo les fue, pedirles su opinión en decisiones familiares y ayudarlos a resolver los conflictos con sus hermanos son oportunidades diarias para practicar. Así, estas habilidades los preparan para el éxito académico y para enfrentar con confianza los retos que se les presenten.

Conoce cómo las trabajamos en nuestra Propuesta Educativa.

✍: Olga Sarrio