«La imaginación es más importante que el conocimiento». Esta frase de Albert Einstein tiene casi cien años y, aun así, describe muy bien nuestro tiempo. Las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial hacen que los niños crezcan en un mundo en cambio constante. Por eso, la creatividad y adaptación al cambio son habilidades que conviene acompañar desde pequeños.

Por qué la creatividad puede ayudar ante cambios

A este mundo cambiante se le suele llamar VUCA, por sus siglas en inglés: volátil, incierto, complejo y ambiguo. En un contexto así, adquirir conocimientos es importante, pero no suficiente: también hace falta saber adaptarse y encontrar nuevas soluciones.

Explorar distintas respuestas a un desafío

La creatividad es la capacidad de desarrollar soluciones donde nadie más las ve. Ante un cambio, un niño creativo puede imaginar distintas alternativas en lugar de quedarse bloqueado. Esa flexibilidad para pensar de otra manera se puede practicar. Te contamos más en nuestro artículo sobre cerebro y creatividad.

Qué sienten los niños cuando cambian sus rutinas

Ante lo desconocido es natural sentir inseguridad y desconfianza. Algunos niños reaccionan con miedo, frustración o enojo; otros con curiosidad. Todas estas reacciones son normales, y un mismo niño puede vivir ambas según el momento.

Reconocer incertidumbre y necesidades de apoyo

Para afrontar los cambios es necesario el autoconocimiento, la aceptación y la confianza, que nos permiten gestionar nuestras emociones. Cuando un niño se siente querido, seguro y confiado, puede entender y canalizar sus emociones, perder el miedo al error y pensar con mentalidad de crecimiento. Reconocer lo que siente y acompañarlo es el primer paso.

Cómo practicar la adaptación sin exigir optimismo

No se trata de pedirle al niño que «lo vea todo positivo», sino de darle herramientas y un entorno seguro para enfrentar lo nuevo.

Opciones, pequeñas decisiones y ensayos

Anticipar los cambios cuando sea posible, explicar qué va a pasar, darle pequeñas opciones («¿prefieres llevar tu cuaderno nuevo o el de siempre?») y ensayar situaciones nuevas, como visitar antes un lugar desconocido, le ayuda a sentir que tiene cierto control.

Actividades creativas para resolver imprevistos

Estas actividades no necesitan pantallas ni materiales especiales.

Buscar tres soluciones a un problema cotidiano

Cuando surja un imprevisto («llueve y no podemos ir al parque»), invita a los niños a proponer al menos tres alternativas antes de elegir una. Así practican el pensamiento flexible.

Imaginar y evaluar escenarios

Juegos de «¿qué pasaría si…?» («¿qué pasaría si mañana no hubiera electricidad?») los invitan a imaginar escenarios, pensar qué harían y evaluar qué opción funcionaría mejor.

Cómo acompañar desde familia y escuela

Los maestros debemos enfocarnos en «el saber», pero también en «el ser». Nuestros alumnos necesitan conocer sus fortalezas, aceptar sus vulnerabilidades, ver sus alternativas y desarrollar su liderazgo y su creatividad desde el autoconocimiento, la autoconfianza y la autoestima.

Escuchar, planificar y revisar aprendizajes

En casa y en el colegio, escuchar cómo viven los niños los cambios, planificar juntos cómo enfrentarlos y conversar después sobre lo que aprendieron les da herramientas para el futuro. Como completa la frase de Einstein: el conocimiento es limitado, pero la imaginación no deja de crecer. Junto con la inteligencia emocional, la creatividad ayuda a los niños a enfrentar con más recursos los retos de la vida.

Conoce cómo acompañamos la creatividad en el Colegio Brüning en nuestra Propuesta Educativa.

✍: Alicia Montenegro – Maestra y Fundadora