Últimamente se habla mucho de las habilidades blandas, pero ¿qué son y por qué son importantes desde la infancia? Las habilidades blandas en niños son las que les permiten relacionarse, comunicarse y trabajar con otros de manera efectiva, y se pueden desarrollar desde muy pequeños.
¿Qué son las habilidades blandas?
Las habilidades blandas son aquellos atributos o características de una persona que le permiten interactuar con otras de manera efectiva. No son un solo ingrediente, sino una combinación de habilidades sociales, de comunicación, de forma de ser y de acercamiento a los demás.
Comunicación, colaboración y empatía
Las habilidades blandas están relacionadas con la inteligencia emocional: la forma en que nos comunicamos y nos relacionamos depende, sobre todo, de nuestra capacidad de conocer y manejar las emociones, las nuestras y las de los demás. Por eso también se las llama «competencias interpersonales».
Habilidades útiles para aprender y convivir
Estas son algunas de las habilidades blandas más importantes y cómo se ven en la vida escolar:
- Creatividad: la capacidad de generar propuestas originales a partir de nuevas ideas.
- Trabajo en equipo: aprovechar las fortalezas de cada uno para lograr algo mayor que el aporte individual.
- Proactividad: tener iniciativa propia, ponerse en movimiento y asumir responsabilidades, en lugar de esperar que las cosas sucedan solas.
- Capacidad para sobreponerse al fracaso: aprender de las situaciones difíciles.
- Adaptación a los cambios: ser flexible y saber leer el entorno.
- Asertividad: expresar lo que uno piensa o siente en el momento y de la forma adecuados.
- Autodominio: controlar los impulsos y las reacciones ante las situaciones del día a día.
- Perseverancia: ser constante para alcanzar las metas y superar los obstáculos.
Escucha y expresión de ideas
La escucha activa es clave para una comunicación eficaz: consiste en poner toda la atención en lo que el otro dice. La empatía, por su parte, es ponerse en el lugar de la otra persona y entender lo que siente o piensa. La comunicación es la capacidad de transmitir e intercambiar ideas con otros, algo que los niños practican cada vez que explican, preguntan o comparten en clase.
Resolución de problemas en equipo
Resolver problemas consiste en buscar soluciones para avanzar y alcanzar los objetivos. Cuando los niños lo hacen en grupo, además aprenden a escuchar distintas ideas, ponerse de acuerdo y repartir tareas.
Cómo se desarrollan durante la infancia
Las habilidades blandas no son rasgos fijos con los que se nace: se pueden desarrollar con práctica y con la voluntad de prestar atención a la forma en que nos relacionamos con los demás.
Modelos adultos y oportunidades de participación
Los niños aprenden mucho observando a los adultos: cómo escuchamos, cómo resolvemos los conflictos y cómo nos comunicamos. También necesitan oportunidades para practicar, como opinar, tomar decisiones y asumir responsabilidades. En el Colegio Brüning trabajamos estas habilidades desde Kinder, basándonos en «Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva», de Stephen Covey:
- Ser proactivo.
- Comenzar con un fin en mente.
- Poner primero lo primero.
- Pensar ganar-ganar.
- Buscar primero entender, luego ser entendido.
- Sinergizar.
- Afilar la sierra.
Actividades para trabajarlas en el aula
Este enfoque incluye el pensamiento crítico, la fijación de objetivos, escuchar y entender, el aprendizaje autodirigido, la toma de decisiones y la capacidad de trabajar en equipo.
Proyectos cooperativos y diálogo
Los proyectos en grupo, los debates y las asambleas de aula son espacios ideales para practicar la escucha, la expresión de ideas y la resolución de problemas. Te contamos más en nuestro artículo sobre aprendizaje basado en proyectos.
Roles y acuerdos de grupo
Asignar roles rotativos en el grupo (quien coordina, quien registra, quien expone) y construir juntos los acuerdos de convivencia ayuda a que cada niño practique distintas habilidades y aprenda a respetar a los demás.
Cómo acompañarlas desde casa
La familia también es un espacio clave para desarrollar habilidades blandas.
Responsabilidades y conversaciones cotidianas
Darles pequeñas responsabilidades en casa, conversar en la mesa sobre cómo les fue, pedirles su opinión en decisiones familiares y ayudarlos a resolver los conflictos con sus hermanos son oportunidades diarias para practicar. Así, estas habilidades los preparan para el éxito académico y para enfrentar con confianza los retos que se les presenten.
Conoce cómo las trabajamos en nuestra Propuesta Educativa.
✍: Olga Sarrio