El sharenting es uno de los desafíos de nuestro tiempo. La palabra viene del inglés (share, compartir, y parenting, crianza) y se refiere a la sobreexposición de los niños en las redes sociales de sus padres. Fotos de ecografías, recién nacidos, cumpleaños o actuaciones del colegio llenan nuestras pantallas, y sin darnos cuenta vamos construyendo la identidad digital de nuestros hijos.

¿Qué es el sharenting?

El sharenting es la práctica de publicar en internet fotos, videos o información de los hijos. No es algo malo en sí mismo: compartir un logro o un momento especial es natural. El problema aparece cuando se comparte en exceso o sin pensar en las consecuencias.

Fotos, videos y datos personales de menores

Más allá de las imágenes, muchas publicaciones revelan datos como el nombre completo del niño, su colegio, su barrio o sus rutinas. Una encuesta de la Universidad de Michigan de 2015 encontró que muchos padres habían visto a otros padres compartir información vergonzosa de sus hijos, datos que podían servir para ubicarlos e incluso fotos inapropiadas. Así se crea una identidad digital que el niño no ha elegido.

Qué riesgos conviene conocer

No se trata de alarmarse, sino de tomar decisiones informadas.

Difusión fuera del círculo previsto

Según Gustavo Cánovas, director del portal Protégeles, una vez que las fotos están en internet pueden salir del círculo para el que se publicaron. Advierte de tres riesgos principales: que se usen para suplantar la identidad del niño, que sirvan para acosarlo (ciberbullying) o que se manipulen superponiendo su rostro en otras imágenes, lo que se conoce como morphing.

Dignidad, consentimiento y permanencia digital

Lo que se publica hoy puede seguir en internet durante años. Por eso, la psicóloga Marisol Ramoneda recomienda usar el sentido común y ponerse en el lugar del niño antes de publicar: no es lo mismo compartir que ganó un concurso que una imagen que pueda avergonzarlo o ponerlo en riesgo. Lo difícil del sharenting es equilibrar el derecho de los padres a expresarse con el derecho de los hijos a su privacidad.

Qué revisar antes de compartir contenido de tus hijos

Antes de publicar, hazte algunas preguntas.

Quién puede verlo y qué información revela

Qué opina el niño si puede expresarlo

Alternativas para compartir recuerdos con más privacidad

Se pueden seguir compartiendo recuerdos, pero con más cuidado.

Controlar audiencia y configuraciones

Ten en cuenta que ninguna configuración garantiza privacidad total: lo que se comparte puede copiarse o reenviarse.

Cómo hablar de privacidad digital en familia

La privacidad también se enseña con el ejemplo.

Acuerdos familiares y respeto a la imagen infantil

Conversar en familia sobre qué se publica y qué no, y pedir permiso a los hijos antes de compartir algo suyo, les enseña a cuidar su propia imagen y la de los demás. Practicar una crianza responsable en redes es también una forma de protegerlos. Si te interesa cómo acompañar el uso de la tecnología, revisa nuestro artículo sobre bienestar emocional en la vida digital.

Conoce cómo acompañamos a las familias en el Colegio Brüning en nuestra Propuesta Educativa.

✍: Carmen Esteban – Psicóloga infantil