El aprendizaje basado en proyectos es una metodología en la que el alumno aprende superando retos que fomentan una educación activa, constructiva y creativa. Cuando los alumnos participan en los retos adecuados y los maestros actúan como orientadores, el alumno se convierte en protagonista de su propio aprendizaje.
¿Qué es el aprendizaje basado en proyectos?
A diferencia de un trabajo aislado o una manualidad, un proyecto parte de una pregunta o un problema real que los alumnos deben investigar y resolver durante un tiempo. En el camino integran conocimientos de distintas áreas, toman decisiones y trabajan en equipo.
Preguntas, retos y productos de aprendizaje
Todo proyecto tiene tres elementos: una pregunta que despierta el interés («¿cómo podríamos…?»), un reto que exige investigar y crear, y un producto final que se comparte con otros, como una maqueta, una presentación, una campaña o una exposición.
Etapas de un proyecto educativo
Aunque cada proyecto es distinto, la mayoría sigue una secuencia similar.
Plantear el reto e investigar
- Presentar la pregunta o el reto y conversar sobre lo que los alumnos ya saben.
- Investigar: buscar información, observar, preguntar a otras personas y registrar lo que descubren.
Planificar, crear y compartir resultados
- Planificar: organizar las tareas, repartir roles y definir los tiempos.
- Crear: elaborar el producto, probar ideas y mejorarlas.
- Compartir y reflexionar: presentar el resultado a otros y conversar sobre lo aprendido y lo que harían distinto.
Cómo se relaciona con la creatividad y las funciones ejecutivas
Los avances de la neurociencia muestran que en la corteza prefrontal se llevan a cabo las funciones cognitivas más complejas, aquellas que influyen en la creatividad, la ejecución de tareas complejas, el desarrollo del pensamiento, la conducta social y la toma de decisiones. El aprendizaje basado en proyectos pone en juego todas ellas.
Planificación y colaboración
Las funciones ejecutivas son procesos cognitivos de alto nivel que nos permiten desarrollar un plan, iniciar una acción, alcanzar objetivos y adaptarnos al entorno. Se pueden aprender y, por lo tanto, se pueden enseñar. Además, existe una relación entre el trabajo de las funciones ejecutivas y el rendimiento académico en áreas como la lectura, la escritura y la resolución de problemas. Un proyecto exige planificar, organizarse, cumplir plazos y coordinarse con otros. Si quieres saber más, revisa nuestro artículo sobre la importancia de las funciones ejecutivas.
Ideas originales y mejora de soluciones
La creatividad es la capacidad de generar nuevas ideas o soluciones donde nadie más las ha visto. Es pensamiento en acción: pensar de manera divergente, original e innovadora. La creatividad nos lleva a ver el mundo desde diferentes perspectivas y, en un mundo en cambio permanente, es una de las habilidades más valoradas. En un proyecto, los alumnos no solo proponen ideas: también las prueban, las mejoran y eligen las mejores. Te contamos más en nuestro artículo sobre cerebro y creatividad.
Ejemplos de proyectos para el aula
Un buen proyecto conecta varias áreas y responde a una pregunta que les interese a los alumnos.
Proyecto colaborativo interdisciplinario
Por ejemplo, ante la pregunta «¿cómo podemos reducir la basura en el recreo?», los alumnos pueden contar y clasificar los residuos (matemáticas), investigar cuánto tardan en degradarse (ciencias), crear afiches para una campaña (comunicación y arte) y presentar sus propuestas al resto del colegio.
En el Colegio Brüning realizamos cada año la Feria de Creatividad, una experiencia de este tipo: durante la preparación de este gran proyecto, los alumnos desarrollan la creatividad, las funciones ejecutivas y el trabajo cooperativo.
Qué debe observar el docente durante un proyecto
El docente acompaña tanto el proceso como el resultado final.
Participación, revisión y aprendizaje del error
Durante el proyecto conviene observar cómo participa cada alumno, cómo se organiza el equipo, cómo resuelven las dificultades y qué hacen cuando algo no sale como esperaban. Los errores y las revisiones son parte del aprendizaje: muchas veces se aprende más al mejorar una idea que al acertar a la primera.
Así se desarrollan habilidades y competencias muy importantes para los retos del mundo actual. Conoce cómo trabajamos en nuestra Propuesta Educativa.
✍: Alicia Montenegro – Maestra y Fundadora