Quienes trabajamos en educación alguna vez nos hemos preguntado por qué algunos alumnos tienen dificultades para idear un plan, mientras otros lo idean pero no logran llevarlo a cabo. Planificar, organizar y ejecutar son funciones ejecutivas, y entender la importancia de las funciones ejecutivas ayuda a acompañar mejor el aprendizaje de los niños.

¿Qué son las funciones ejecutivas?

Las funciones ejecutivas son procesos cognitivos de alto nivel que nos permiten asociar ideas, movimientos y acciones simples para llevar a cabo tareas más complejas. En 2008, el psicólogo José J. Bauermeister las describió como las actividades mentales complejas necesarias para adaptarse al entorno y alcanzar metas. Es decir, son las encargadas de dirigir y planificar nuestra conducta.

Las funciones ejecutivas no vienen completamente formadas: se adquieren y se moldean a lo largo de la vida, y dependen de la maduración de cada niño y adolescente. Algunas siguen desarrollándose durante la adolescencia e incluso al inicio de la adultez.

Atención, memoria de trabajo y autorregulación

Suelen distinguirse tres áreas principales: la memoria de trabajo, la flexibilidad cognitiva y el control inhibitorio. De su interacción surgen otras capacidades, como la atención sostenida y la autorregulación.

Principales funciones ejecutivas durante la infancia

Cada niño desarrolla estas habilidades a su propio ritmo. Estas son algunas de las más importantes en la etapa escolar.

Control inhibitorio

Gracias al control inhibitorio podemos dejar de prestar atención a estímulos irrelevantes y centrarnos en nuestro objetivo. También nos ayuda a resistir el impulso de decir o hacer algo de lo que después podríamos arrepentirnos, por ejemplo, esperar el turno para hablar o no responder antes de terminar de leer una pregunta.

Flexibilidad cognitiva y planificación

Por qué importan en el aprendizaje escolar

La importancia de las funciones ejecutivas se nota todos los días en el aula, en tareas que a veces damos por sentadas.

Seguir instrucciones y organizar tareas

Cuando un niño recibe una consigna con varios pasos, necesita recordarla (memoria de trabajo), ordenar lo que tiene que hacer (planificación), empezar a tiempo (iniciación) y no distraerse con lo que pasa alrededor (control inhibitorio). Preparar la mochila, completar una ficha o estudiar para una evaluación ponen en juego todas estas habilidades.

Adaptarse a cambios y resolver problemas

Un cambio de actividad, una regla nueva en un juego o un problema matemático que no sale a la primera exigen flexibilidad cognitiva y persistencia. Los niños que van desarrollando estas habilidades pueden probar otra estrategia en lugar de bloquearse.

Cómo pueden acompañarlas familia y colegio

En la infancia, algunos niños pueden quedarse temporalmente un poco atrás en comparación con sus compañeros, y muchas veces esas dificultades disminuyen a medida que crecen. Las dificultades con las funciones ejecutivas no son, por sí mismas, un diagnóstico, y existen estrategias y apoyos que ayudan durante la etapa escolar. Si te preocupan, lo mejor es conversar con el equipo del colegio.

Rutinas predecibles y apoyos visuales

Las rutinas estables, los horarios visibles, las listas de pasos con dibujos o los relojes y temporizadores ayudan a los niños a anticipar lo que viene y a organizarse. Dividir una tarea grande en partes pequeñas también facilita empezar y terminar.

Expectativas acordes al desarrollo

Es importante pedir a cada niño lo que puede lograr según su edad y su momento. Acompañar, dar recordatorios y reconocer los avances, en lugar de esperar que lo haga todo solo desde el inicio, ayuda a que gane autonomía poco a poco.

Dónde encontrar actividades para practicarlas

Este artículo explica qué son las funciones ejecutivas y por qué son importantes. Si buscas juegos y ejercicios concretos para trabajarlas, revisa nuestra guía práctica: actividades para trabajar funciones ejecutivas en niños.

Diferencia entre comprenderlas y ejercitarlas

Comprender las funciones ejecutivas nos ayuda a interpretar mejor la conducta de los niños: un olvido o una tarea a medias pueden tener que ver con habilidades que aún se están desarrollando, y no con falta de interés. Ejercitarlas, en cambio, requiere práctica constante en situaciones del día a día. Trabajarlas desde pequeños es clave para que nuestros alumnos lleguen a ser adultos con competencias, y no solo con conocimientos.

En el Colegio Brüning acompañamos a cada niño según su ritmo y su estilo de aprendizaje. Conoce más en nuestra Propuesta Educativa.

✍: Alicia Montenegro – Maestra y Fundadora