La procrastinación es la acción de retrasar y dejar para después actividades que deben atenderse, reemplazándolas por otras menos importantes o más agradables. Es algo habitual en la conducta humana, pero puede generar estrés y dificultades en el aprendizaje. Por eso, crear hábitos de estudio en niños desde pequeños los ayuda a organizarse y a enfrentar sus tareas con más tranquilidad.

Por qué importan los hábitos de estudio

Los hábitos de estudio dan estructura y seguridad: el niño sabe cuándo, dónde y cómo hacer sus tareas, y eso le facilita empezar. Además, le permiten ir ganando autonomía poco a poco.

Qué puede estar dificultando empezar una tarea

Procrastinar no es lo mismo que ser flojo. Para trabajar hábitos contra la procrastinación es fundamental conocer su raíz: ¿qué tipo de cosas suele aplazar el niño? Las causas pueden ser muchas, pero entre las más comunes están la falta de confianza para hacer la tarea, las distracciones, el estrés o la costumbre de aplazar. Una vez encontrada la causa, se pueden usar distintas estrategias para reducirla.

Cómo establecer rutinas realistas

Cada familia tiene su propio ritmo. Lo importante es encontrar una rutina que funcione y que el niño pueda sostener.

Elegir un momento y un lugar

Acuerden con su hijo un horario de trabajo y un número de tareas por hacer. La lista tiene que ser exigente pero alcanzable: si lo sobrecargamos generamos estrés, y si no lo retamos lo desmotivamos. Proponer objetivos exigentes pero alcanzables desarrolla una sana autoestima y evita que el niño posponga las tareas por miedo al fracaso.

Preparar materiales y limitar distracciones

Una vez acordado el horario, asegúrense de que no tenga distracciones a su alcance, como la televisión, la computadora o el celular. Hacer varias cosas a la vez y las distracciones son aliados de la procrastinación. Cuando termine las tareas del horario acordado, podrá dedicarse a otras cosas.

Cómo dividir tareas y priorizar

Priorizar no es procrastinar: enseñar a los niños a ordenar sus tareas les ayuda a concentrar su esfuerzo.

Metas pequeñas y pasos claros

Si notamos que nuestros hijos aplazan los trabajos largos o pesados, podemos dividir la tarea en pasos más cortos. Proponer metas realistas y marcar en un calendario fechas intermedias ayuda a terminar la tarea a tiempo. Con este sistema no solo trabajamos la procrastinación, sino también funciones ejecutivas como la persistencia hacia una meta.

Tablero de tareas: pendiente, en curso y terminado

Una herramienta útil es un tablero dividido en tres columnas: «pendiente», «en curso» y «terminado». Cada tarea se escribe en un post-it y se va moviendo de una columna a otra a medida que avanza. Así el niño ve qué tareas tiene, cuáles está haciendo y cuáles ya terminó, lo que le ayuda a concentrarse y priorizar.

Cómo mantener la motivación y revisar avances

Igual de importante que organizarse es reconocer el esfuerzo cuando el niño termina sus tareas.

Acompañar la autorregulación y celebrar progresos

No hay que castigar el error: hay que enseñarles a no tener miedo a fallar y animarlos a intentarlo de nuevo. También conviene recordarles que lo perfecto es enemigo de lo bueno. Cuando un niño es muy perfeccionista, puede aplazar el inicio o el final de una tarea por miedo a no cumplir ese ideal. Es más importante hacer las tareas bien que esperar a que salgan perfectas. Celebrar los avances, aunque sean pequeños, mantiene la motivación.

Qué hacer cuando los hábitos no funcionan

Una vez puestas en práctica estas estrategias, el objetivo es desarrollar la autonomía y la autorregulación de los niños, para que poco a poco aprendan a organizar sus tareas y sus tiempos.

Adaptar la rutina y pedir orientación

Si una rutina no funciona, se puede ajustar: cambiar el horario, acortar los bloques de trabajo o probar otro lugar. Si las dificultades se mantienen, conversar con los docentes ayuda a entender qué necesita el niño y cómo apoyarlo mejor. Y recuerden que lo más importante es educar con el ejemplo. Si tu hijo prefiere hacer otras cosas antes que la tarea, te puede interesar nuestro artículo sobre niños que prefieren dibujar.

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✍: Alicia Montenegro – Maestra y Fundadora